Al tener un problema
con mi silla eléctrica, la cual utilizo por casa siempre.
Me ha vuelto a recordar que tengo parálisis
cerebral, con grandes necesidades de apoyo a nivel físico, ya que me dejaron
otra, pero al no estar bien adaptada me canso mucho, no es cuestión de cojines
de sofá, sino de una silla adaptada a mí.
pero
tengo muy claro que para pensar y comunicarme no necesito apoyos.
Por otro lado, hablando de las sillas
eléctricas; yo por la calle no la puedo utilizar, pero por casa me da mucha
autonomía. Con lo cual no es ningún capricho tener las dos sillas, sino cubrir
mis necesidades.
De nuevo volvemos a darnos cuenta de la
diversidad dentro de la parálisis cerebral; cada persona tenemos unas
necesidades y unas circunstancias diferentes, pero también metas diferentes. De
ahí la importancia de dar los apoyos necesarios a cada persona y permitirle
gestionarlos.
Rocío, gracias por compartir con tanta generosidad tu día a día y por abrir una ventana a una realidad que muchas personas desconocen. Cada una de tus reflexiones nos recuerda que detrás de una silla de ruedas o de un apoyo técnico hay una persona con proyectos, capacidades, sueños y necesidades que merecen ser comprendidas y respetadas.
ResponderEliminarAdmiro profundamente tu fortaleza, tu capacidad para afrontar las dificultades con tanta claridad y tu forma de convertir cada experiencia en una lección de vida. Hoy vuelves a recordarnos que los apoyos no son un privilegio ni un capricho, sino la condición necesaria para que cada persona pueda ejercer su autonomía y desarrollar su proyecto de vida.
Gracias por enseñarnos, día tras día, la diversidad que existe dentro de la parálisis cerebral y por ayudarnos a derribar barreras, especialmente las invisibles: las del desconocimiento y los prejuicios. Personas como tú hacen que la sociedad avance hacia una mirada más humana, más justa y más inclusiva. Es un auténtico privilegio aprender contigo.