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sábado, 1 de agosto de 2026

Tengo parálisis cerebral (Reflexión)

 

Al tener un problema con mi silla eléctrica, la cual utilizo por casa siempre.

Me ha vuelto a recordar que tengo parálisis cerebral, con grandes necesidades de apoyo a nivel físico, ya que me dejaron otra, pero al no estar bien adaptada me canso mucho, no es cuestión de cojines de sofá, sino de una silla adaptada a mí.

 pero tengo muy claro que para pensar y comunicarme no necesito apoyos.

Por otro lado, hablando de las sillas eléctricas; yo por la calle no la puedo utilizar, pero por casa me da mucha autonomía. Con lo cual no es ningún capricho tener las dos sillas, sino cubrir mis necesidades.

De nuevo volvemos a darnos cuenta de la diversidad dentro de la parálisis cerebral; cada persona tenemos unas necesidades y unas circunstancias diferentes, pero también metas diferentes. De ahí la importancia de dar los apoyos necesarios a cada persona y permitirle gestionarlos.

domingo, 12 de julio de 2026

Pionera

 

Hace algo más de trece años y después de llevar varios años observando que dentro del colectivo de las personas con parálisis cerebral. Solo se oía la voz de las familias, se me ocurre empezar a escribir pequeñas reflexiones, que al final acaban convirtiéndose en un blog, que no podía llamarse de otra manera que no fuese parálisis cerebral en primera persona.

Del apartado cuentos de este blog, sale mi primer libro, Rodando hacia la inclusión: que a través de seis pequeñas historias nos acerca a seis derechos.

 un año y medio después Sara crece y aparece: Sara decide rodar fuerte donde a través de ocho capítulos; podemos ver como una adolescente, con grandes necesidades de apoyo físicas y comunicacionales encuentra su propio camino.

Este proyecto lo puedo llevar a cabo de forma autónoma y mostrar una ideología que parece que no era tan descabellada, porque ahora parece que es el camino correcto.

miércoles, 22 de abril de 2026

Gracias a las letras

 

Recuerdo aquellos años en los que mientras otros aprendían las letras yo pintaba. Pero que casualidad, que cuando llego al nuevo colegio, y me ponen un cuento delante, se dan cuenta de que conozco las letras. Igual es que mientras hacia que pintaba, me estaba fijando en las letras que enseñaban a los demás.

Algo que no era para mí, me ha hecho vivir experiencias maravillosas;

Como lectora puedo disfrutar del maravilloso mundo de los libros, que me hacen desconectar de la rutina, pero también he podido escribir dos libros en los que, como siempre quise, he podido expresar mi experiencia como persona con discapacidad.

Y lo más importante para mi poder estudiar trabajo social y por supuesto, tener acceso a la información.

No debemos con el diagnóstico, sino fijarnos en la personas.

lunes, 29 de julio de 2024

Comencé un camino que nadie esperaba

 

Cuando las letras están pegadas en la pared y tú oyes como se las enseñan a algunos de tus compañeros y compañeras. Que se supone que tenían capacidad plena y tú no. Solo porque tenías menos autonomía física. (De esto me he dado cuenta con los años).

Pero curiosamente, si se empeñaban en que pintara dibujos sin sentido para mí, supuestamente para que consiguiera agarrar una pintura o colorear sin salirme.

La sorpresa viene cuando a mis siete años llego al colegio de educación inclusiva, donde entré gracias a que tenía comunicación oral. Porque según la persona que pasó las pruebas no tenía el nivel para entrar en ese centro, como iba a tener nivel si solo me dejaban pintar. Pero diría algo coherente cuando decidieron darme una oportunidad.

Pero mi mejor recuerdo es cuando la profesora de apoyo me puso en una mesa en la que entraba perfectamente. Ella puso un cuento rojo encima de la mesa y me fue señalando las letras, nadie me había enseñado directamente, pero yo iba deletreando, lo cual quiere decir que en aquellos tiempos donde yo me dedicaba solo a pintar algo escucharía sin que nadie se enterara y de vez levantaba la cabeza para ver la nueva letra que ponían en la pared.

La lectura de ese primer cuento, mi primera barrera superada sin saberlo.


viernes, 1 de abril de 2022

Entrevista cristina Martin de Francisco, mención honorifica

 

1 ¿Cómo te definirías? Me gusta decir que soy psicóloga y escritora sobre ruedas.

2 ¿En qué consiste tu trabajo en ASPACE MADRID? Soy la psicóloga de la entidad, coordino los proyectos de igualdad (como JUNTAS MEJOR). JUNTAS MEJOR engloba a su vez tanto los talleres de empoderamiento que ofrecemos en ASPACE como nuestra participación en actividades de igualdad comunitarias, visibilizando a las mujeres con parálisis cerebral, como hicimos en las Jornadas Bloquea el machismo.

También ofrezco sesiones de acompañamiento psicológico individuales a personas con parálisis cerebral y sus familias. El último proyecto que tenemos en marcha CRECIENDO JUNTOS, un grupo en el que son los familiares de las personas con parálisis cerebral comparten experiencias y puntos de vista sobre diferentes temas que ellos mismos escogen

3 ¿háblanos de tu otra faceta? ¿Supongo que te refieres a la escritura, no?

La verdad es que la tengo bastante parada, desde que trabajo, porque me cuesta un poco conciliar ambas cosas. Desde que publiqué mi primera novela “Tú también puedes volar en 2019, no he terminado nada que sea largo, pero sí he participado en varias antologías con pequeños relatos. Una de las últimas es “Aún podemos salvar la Tierra”, una antología ecofeminista. Y el próximo proyecto que verá la luz es la antología Discanectados del que fui jurado, y en el que me han permitido incluir un relato.

4. ¿Que barreras has tenido que superar para llegar a conseguir todo esto? No sé si es una barrera como tal, pero en el mundo laboral creo que el gran obstáculo es la falta de oportunidades para personas con parálisis, cerebral adaptadas a nuestras necesidades. Estoy segura de que si no fuera por ASPACE MADRID, yo seguiría buscando trabajo y no habría llegado hasta aquí.

En el mundo de la escritura, la mayor barrera es ser autor novel, porque cuesta que las editoriales confíen en ti y cuiden tu proyecto, pero en ningún momento me he sentido discriminada por la discapacidad. Es una comunidad bastante inclusiva y nos ayudamos mucho unos a otros.

5 ¿Que ha supuesto para ti la mención? Un impulso para seguir adelante. Creo que es importante como reconocimiento para todas las mujeres con parálisis cerebral. Demuestra que vamos por buen camino que se nos empieza a ver. Me siento muy orgullosa de hacerlo posible.

sábado, 23 de octubre de 2021

Fíjate en cada persona


La parálisis cerebral es una discapacidad física que puede tener otras discapacidades asociadas. El problema está en que se supone que todos y todas tenemos discapacidad intelectual. Y un cincuenta por ciento de nosotros, tenemos capacidad intelectual plena.

Esta unión errónea hace mucho daño a la persona:

Por un lado, porque es muy frustrante que te traten como si no entendieses y tú estas entendiendo todo. Tanto tratarte así, te acabas creyendo que tienes discapacidad intelectual.

Por otro lado, cuanta menos autonomía física tenemos, se supone que tampoco hay capacidad intelectual y ya, si no tenemos comunicación oral o se nos entiende mal, todavía peor.

De hecho, yo siempre digo que a mí me salvó mi voz:

De los cinco a los siete años yo estuve en un centro de educación especial donde no se me enseñaba nada, simplemente se ocupaban de mejorar mi autonomía física y, cuando fui a pasar las pruebas para entrar al colegio ordinario, no tenía el nivel pero le dije a la psicóloga que yo quería estar en ese cole y eso hizo que me dieran una oportunidad.

Lo que más recuerdo del colegio de educación especial es cómo la gente que se supone que tenía más capacidad aprendía las letras mientras yo pintaba, pero yo algo iba cogiendo  sola porque, el primer día que la profesora de apoyo me puso un cuento delante, fui capaz de ir deletreando.

martes, 8 de agosto de 2017

MAQUILLAJE

Ya he hablado alguna otra vez de la belleza, pero esta vez, os voy a hablar del maquillaje propiamente dicho.

Pues bien, echando la vista atrás, recuerdo cuando mis amigas me empezaron a maquillar en la calle. De hecho, yo diría que ellas fueron las que me enseñaron a cuidar mi imagen; como siempre digo, no es que la familia no se preocupe, pero lógicamente, hay cosas que son para compartir con las amigas. Es más, mi padre me ha contado alguna vez que ellos ya sabían que yo me maquillaba, pero como padres no podían consentirlo. Gracias chicas por haber puesto vuestro granito de arena para normalizar mi vida.

Unos años después mi madre empezó a maquillarme (como ella dice: “como yo me he maquillado siempre…”) aunque había productos que no me gustaban mucho o tenía que insistirla para que me pintara los labios, que es la parte que más me gusta destacar de mí, pero ella decía que se me secaban mucho.

Aunque siempre me ha gustado el tema, nunca antes me había planteado ver vídeos sobre qué tipos de productos hay ni como se aplicaban; pero desde que gracias a la asistencia personal tengo más tiempo para mí y simplemente veo a la persona que me maquilla como las manos que a mí no me funcionan; es decir, ahí se cumple lo que yo llamo dependencia psicológica.
Tengo que decir que con cinco productos me basta para verme bien. Este es otro ejemplo de que con los apoyos necesarios podemos subir nuestra autoestima e interesarnos por cosas que a veces parece que no son para nosotros.

miércoles, 17 de agosto de 2016

FOBIA

Como muchos sabéis, muchas personas con parálisis cerebral nos asustamos con facilidad de los ruidos fuertes, incluso cuando nos hablan y estamos despistados, los tambores de Semana Santa, las serpentinas o cuando explota un globo, pero bueno, se soporta.
Lo peor son los cohetes o los fuegos artificiales y la ansiedad que estos me provocan, no solo cuando les tiran, incluso cuando estoy en un sitio donde creo que pueden tirarlos. Aunque mucha gente no lo entiende, pero cuanto más intento controlar el miedo, es peor y ya si alguien me dice: “pero no ves que no pasa nada” y encima chillándome, pues, para qué quiero más.
Creo que se me mezclan dos cosas: el miedo a poder quemarme y los sustos que me doy con el ruido, es decir, una fobia en toda regla. Pero donde quiero llegar con esto: ¿cómo actuar cuando a una persona le pasa esto y encima tiene movilidad reducida? Intentando tranquilizar a la persona diciendo “estoy aquí, no pasa nada”, incluso agarrarla de la mano, pero si la persona pide irse dos veces, no insistas en quedaros, ayúdale a irse para que no aumente su ansiedad.

Con este pequeño artículo intento ayudar a las personas que estén con nosotros cuando ocurra algo de esto. 
https://es.wikipedia.org/wiki/Reflejo_de_Moro 

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martes, 9 de agosto de 2016

VIVIR COMO UNA MÀS

Cuando hablamos de la calidad de vida de las personas con discapacidad, siempre pensamos en lo mismo, atención; pues bien, si yo hablo del sentido de mi vida, para nada es el cuidado o la atención, sino poder vivir como una más. ¿Qué significa eso? eso es poder realizar actividades en las que aportes tu experiencia personal y saques partido de alguna manera a tu formación. Aunque no he trabajado nunca de ello, de alguna forma sí que hago lo que el trabajo social pretende, que es el respeto a la diversidad o fomentar la libertad de las personas a través del empoderamiento, todo esto, trabajando o más bien colaborando con el colectivo de la discapacidad a través de alguna entidad y defendiendo mi filosofía en mi blog, que es lo mejor que he hecho después de estudiar mi carrera.
Hablamos de ayudar a los demás, pero la primera que intento sacar beneficio de todo esto soy yo; por supuesto, no es un beneficio económico, pero sí puedo mostrar mis capacidades e ir reclamando tu lugar: una simple foto en un acto junto a quienes reclaman tus derechos, que, como yo digo, siempre debemos ser nosotros los que digamos lo que queremos, que puede ser complementario a lo que exigen las familias.
Por otro lado, creo que hay que tener en cuenta las diferentes capacidades de cada persona: en discapacidades como la parálisis cerebral hay gente que tiene más nivel o que ha tenido más oportunidades a nivel educativo y social, pero que de alguna forma no acaban de tener el lugar que les corresponde, por eso mi lucha.
Pero no todo es trabajo y tiene que haber gente con quien tengas amistad para compartir momentos de ocio y cargar pilas: esos momentos son los mejores y los que te dan fuerza para seguir adelante con tus objetivos y tus metas; no hay nada mejor que una buena tarde de conversación con amigas hablando de todo y de nada a la vez y además ellas son las que ponen un sí a tu no puedo.

Siempre hay que buscar nuestros objetivos y metas, no conformarnos con lo que nos digan que tenemos que hacer, es decir, realmente vivir.

sábado, 23 de julio de 2016

¿DONDE ESTA MI SITIO?

Os trasmito una percepción que tengo desde hace algunos años: a pesar de tener parálisis cerebral, no me siento identificada con muchas de las personas que tienen esta discapacidad. Aunque físicamente sí, por decirlo de alguna manera, no comparto la misma forma de vida, formas de pensar, inquietudes, etc.
Mucha gente lo achaca todo al nivel cognitivo, pues bien, yo diría que una parte muy importante es la socialización en mi caso: lo que, como yo digo, me ha hecho ser una más ha sido la educación inclusiva, lo cual me ha dado la posibilidad de estar con gente sin discapacidad y esto te ayuda a adquirir ciertas habilidades sociales y hábitos que si estas en un colegio de educación especial no se adquieren. Ya que nos guiamos por lo que vemos, si vemos que continuamente deciden otros, nosotros no nos vamos a preocupar de por qué si a todos nos pasa lo mismo, lo veremos como algo normal.
Por otro lado, eso quizá nos haga más conscientes de nuestras necesidades reales, por ejemplo, si yo quiero salir a cenar con alguien tengo que pedir que me ayuden.
También me  parece importante mencionar el tema de la imagen: siempre he pensado que las que te enseñan a cuidar tu imagen son tus amigas, porque la familia te ve como una niña y no como la adulta que eres y que ya debe maquilarse (si ella se ve bien). Y también ayuda estar con otros colectivos de personas con discapacidad, básicamente me refiero a los lesionados medulares, colectivo en el que tengo muchos amigos y que fueron los que me enseñaron que podía pasármelo bien bailando a mi manera, tomar una copa, aunque sea con pajita o ser parte activa dentro de las asociaciones, incluso me atrevería a decir que me ayudaron a aceptarme como soy.

Muchas veces me da la sensación de no encontrar mi sitio, incluso de ser la “mala de la película” solo por el mero hecho de reclamar mis derechos o de reaccionar de una forma que no se espera de mí, aunque también he de reconocer que hay gente que reconoce y valora mi lucha por ser una más y por el resto del colectivo.

lunes, 18 de abril de 2016

DISCAPACIDAD Y FELICIDAD


Una reflexión sobre la autonomía o quizás un cambio de concepto, porque nos empeñamos en que la autonomía sea física y no luchamos por la autodeterminación, que para mí es lo realmente importante. Con esto no quiero decir que la autonomía física no importe, pero hay para gente que es imposible; sin embargo, sí es posible la autodeterminación con los apoyos necesarios.
Después de esta reflexión yo digo: “soy feliz como soy no me cambio por nadie”. Lo que sí cambiaría es la mentalidad de la gente y, de hecho, lucho por ello y es una de las cosas que me mantiene viva. En lugar de decir ojalá anduvieras, ayúdame a llegar donde quiero ir. Eso no significa coger mi silla y empujarme, sino preguntar dónde quiero ir.
Por otro lado, hay distintas formas de disfrutar de las cosas, por ejemplo como disfrutar de un bebé, aunque no puedas cogerlo sola, pueden acercártelo para acariciarlo y besarlo: eso es un verdadero placer.
Tengo claro que lo que no aguanto es ver la vida pasar sin hacer nada, quizá más que preocuparme por lo que no puedo hacer, aprovecho todo lo que sí puedo. No niego que tengo momentos malos, pero reconozco que lo que hay que hacer es escuchar a nuestro cuerpo que es caprichoso y a veces hace lo que quiere: me refiero a los días de mucha espasticidad, en los que todavía puedo hacer menos de lo habitual, pero creo que aún me cabrean más comentarios como “pobrecita”.

 Como veis, lo que hay que hacer es adaptarse a las circunstancias como en cualquier otra situación.

martes, 5 de agosto de 2014

LOS APOYOS


Todos necesitamos apoyarnos en otras personas o, mejor dicho, que nos apoyen, pero está claro que las personas con una gran discapacidad física aún más. Podríamos hablar de tres tipos de apoyos en tres entornos diferentes:
Entorno familiar: la familia, por regla general, es la que está con la persona con discapacidad día a día, por tanto su mayor apoyo físico y yo diría que en menor medida emocional, pero eso depende de muchos factores, sobre todo de la edad o el carácter de la persona con discapacidad. Si la persona con discapacidad pretende ser autónoma va existir la sobreprotección .Por lo cual   se necesitan otro tipo de apoyos, más que nada porque creo que hay cosas que dentro del entorno son difíciles de aprender.
El apoyo técnico, sobre todo en las asociaciones, profesionales como fisioterapeutas, logopedas o trabajadores sociales. En el caso de los profesionales creo que hay que saber guardar las distancias, esto no quiere decir que no pueda haber una relación cordial o incluso surgir una amistad si se congenia bien, pero eso sí, sin confundir sentimientos.
Apoyo emocional: éste le dan generalmente los amigos y éstos están en casi todos los entornos donde te mueves, pero, como digo yo, de esos hay pocos y menos si la gente es selectiva como puede ser mi caso.
Aunque he hecho esta diferenciación, el apoyo emocional se puede dar en cualquier entorno.

jueves, 4 de julio de 2013

LA ETIQUETA DE LA PARÁLISIS CEREBRAL


Voy a escribir sobre un tema al que llevo dando vueltas varios años, se trata de la diferencia que a mi modo de ver existe a nivel social entre la parálisis cerebral y otras discapacidades físicas.
 como, por ejemplo, la lesión medular. Sé de sobra que mucha gente* con parálisis cerebral tiene discapacidad intelectual, pero por eso, no tienen porqué meternos a todos en el mismo saco, incluso a veces puede que la persona sea más inteligente de lo que creemos pero que no lo pueda demostrar debido a sus problemas de comunicación.
Por otro lado, a lo mejor a veces hay gente que es más infantil a la hora de actuar o pensar, pero eso puede ser por falta de experiencias en la vida o simplemente porque en su entorno no se les ha permitido crecer como personas; de hecho, muchas personas con parálisis cerebral quizás hayamos aprendido a tomar nuestras propias decisiones gracias  a que hemos tenido la suerte de cruzarnos en el camino de este colectivo, por ejemplo, hoy en día quizá yo esté en la junta directiva de Aspace Valladolid, que es la que corresponde a mi colectivo, porque en su día se me permitió estar en la junta directiva de Aspaym Castilla y León Juventud que corresponde al colectivo de lesionados medulares, aunque aglutina todas las discapacidades físicas ( al menos en Castilla y León). Como vemos a veces es bueno relacionase con distintos colectivos para vivir diferentes experiencias y comprobar que tenemos las mismas capacidades que ellos, aunque la sociedad no lo vea así.
Aunque a veces sea cansado, somos nosotros mismos los que debemos convencer primero a nuestro entorno más cercano y luego al resto de la sociedad de que podemos tomar nuestras propias decisiones y de que tenemos criterio para ello.
* Desde hace tres años, (2020) sabemos que el cicuenta por ciento o más de las personas con parális tenemos capacidad plena.

lunes, 25 de marzo de 2013

UNA LUCHA POR SER UNA MÁS


Mi lucha o más bien la de mi familia, ya que yo en ese momento era muy pequeña, comienza cuando tengo que empezar a ir al colegio. Las personas que me valoran se empeñan en que debo ir a un colegio de educación especial en lugar de a uno de integración y después de mucho pelear y gracias a que hablé entré en el colegio de integración.
Cuando termina el colegio, empieza el Instituto y nuevas dificultades como, por ejemplo, coger apuntes: unas veces te los pasan los profesores, pero otras eres tú misma la que tienes que hablar con ellos para pedírselos o pedírselos a los compañeros; quizá esta fue mi primera forma de aprender a pedir ayuda.
Acabada esta etapa, otra vez a pensar qué hacer. Tengo muy claro que quiero seguir estudiando y, aunque mi idea es hacer bachillerato, el equipo de orientación del instituto dice que no tengo capacidad para ello y me aconsejan que haga un grado medio de comercio. Termino el ciclo y sigo convencida de que quiero hacer el bachillerato, y me matriculo a pesar de que mucha gente se negaba. Es verdad que me costo un poco,  pero al final lo consigo terminar.
A continuación, quiero hacer integración social. Me matriculo en un centro donde me niegan la plaza alegando que hay contenidos que no puedo aprobar debido a mi discapacidad y, tras un año sin hacer nada, me matriculo en otro centro donde no había ascensor y traen de otro centro un salva escaleras y cuando me voy del centro ponen el ascensor.
A continuación, me matriculo en la UNED, en Trabajo Social. En 2010 termino mi carrera, al poco tiempo y gracias a un convenio que firma la Federación Castellano Leonesa de parálisis cerebral encuentro mi primer trabajo. Estuve durante un año trabajando en la Junta de Castila y León como auxiliar administrativo.
Actualmente soy miembro de la junta directiva de ASPACE Valladolid, aunque llevo implicada en el mundo asociativo de la discapacidad desde los quince años, porque creo que somos nosotros mismos los que debemos defender nuestros derechos y demostrar que con los apoyos necesarios podemos formar pate de la sociedad.   

domingo, 24 de febrero de 2013

LAS PERSONAS CON PARÁLISIS CEREBRAL CON CAPACIDAD INTELECTUAL PLENA




La parálisis cerebral  (PC) se define como un conjunto de trastornos neuromotores y de carácter crónico que se produce durante los tres primeros años de vida. Esta discapacidad se caracteriza por la alteración del tono muscular, la postura y el movimiento. Además, pueden existir diferentes trastornos  asociados, como  discapacidad intelectual, problemas de lenguaje, sensoriales o epilepsia. 
Como podemos deducir de la definición anterior, la PC es una discapacidad muy amplia, es decir, que las personas que lo  tienen están afectadas de diferente forma. Aunque la discapacidad es incurable, se debe intentar que la persona desarrolle sus capacidades al máximo con los tratamientos adecuados de logopedia, fisioterapia, terapia ocupacional, etc., pero siempre desde una perspectiva realista y útil para la persona con discapacidad.

Después de este preámbulo me gustaría transmitir un tema que a mí siempre me ha preocupado, aunque antes de empezar quiero insistir que es mi opinión personal sobre el asunto, y que cualquier otra es también respetable: Mi preocupación se centra en las barreras que tenemos que superar las personas con PC, con capacidad intelectual plena, y no me refiero a las arquitectónicas que quizás sean más fáciles de salvar, sino a las mentales o sociales.

En el ámbito educativo, a veces, tanto el profesorado como los equipos de orientación no facilitan que el alumno con PC, con capacidad intelectual plena realice la formación que desea y me atrevería a decir que no se piensa en la futura integración laboral, sino que lo único que se pretende es tener a la persona con su mente ocupada. Desde mi punto de vista, esto se debe a que no conocen lo suficiente esta discapacidad y el profesorado no sabe tratar con este tipo de alumnos, no siendo capaces de verlo todavía como algo normal, por ejemplo, que alguien coja apuntes de forma diferente.

Llegamos al núcleo familiar, donde la sobreprotección es muy intensa, y por ello es difícil poder  crecer como persona, ya que siempre intentan darte todo y que estés bien atendida,  decidiendo por ti, pero sin contar con tu opinión. A veces, te ponen freno cuando quieres hacer algo, por supuesto que es por miedo, pero no se imaginan el daño que hacen y la soledad que siente la persona con discapacidad.

Las amistades fuera del ámbito familiar pueden llegar a ser el mayor apoyo, aunque  la verdad que en un principio es difícil tener amigos, sobre todo en la adolescencia donde  todo está estereotipado, pero también es cierto que la persona con discapacidad quizás tenga que desarrollar o mostrar otro tipo de actitudes para  poder tener relaciones sociales.

Por otro lado, añadiría que siempre que sea posible es bueno que la persona con discapacidad se relacione con gente sin discapacidad. Es imprescindible. Y con gente de otras culturas, otros ideales. Es la única manera de crecer como personas, porque, ante todo, somos personas.


La parálisis cerebral es una gran desconocida. Quizás sea el mayor problema de esta discapacidad.; Incluso, las entidades que trabajan con personas con este tipo de discapacidad, en ocasiones,  son  demasiado asistencialistas, sin pensar que hay personas afectadas con ganas y capacidad para dirigir sus propias vidas dentro de sus límites y posibilidades.

A pesar de todo esto hay gente que lucha para ser uno más en la sociedad.

Para poder llevar a cabo todo lo mencionado anteriormente me gustaría proponer una serie de pautas para relacionarse con las personas con PC:

Cuando nos presentan a una persona con PC salúdala igual que a cualquier otra persona: dándoles un beso o estrechando su mano; trata a la persona con PC de una forma normal y no como a un niño, ni con compasión. Habla con ella de todo tipo de cosas. Cuando tengas que hablar con alguien que va en silla de ruedas,  siéntate de frente a ella  para evitar se que ésta tenga que echar la cabeza hacia atrás.

Tenemos que tener en cuenta que la silla de ruedas forma parte de la persona, con lo cual no debes apoyarte ni moverla sin permiso, y menos  si no conoces a la persona.
Cuando empujes una silla de ruedas recuerda  que no trasportas botellas, vas con una persona. Si te paras a hablar, gira la silla para que la persona participe en la conversación.

Cuando empujes una silla de ruedas ten en cuenta que, si tienes que subir bordillos, debes levantar la silla hacia atrás para apoyar las ruedas delanteras en el bordillo, para subir banzos o escaleras, siempre hacia atrás y entre dos personas, pero antes de agarrar pregunta de dónde, si no igual te quedas con alguna parte de la mano.

Si vas con alguien que camina despacio, ve a su paso y si necesita alguna ayuda técnica (bastones, andadores) mantenlo a su alcance.

Cuando hables con alguien que le cueste expresarse, dale tiempo, deja que termine y si no le entiendes pídele que lo repita de nuevo. Si sonríes, mejor.

Antes de ayudar a alguien, pregunta si lo necesita y cómo debes hacerlo.
Si propones a alguien con discapacidad salir, busca sitios accesibles, dinámicos y divertidos, como los escogerías para tus hijos o sobrinos.