domingo, 23 de noviembre de 2014

AVENTURAS CON LA ESCRITURA

Os voy a contar mis aventuras con la escritura. Por cierto, un camino nada fácil.

Empezando porque, al no poder escribir a mano, en un principio escribía en una pizarra magnética, es decir, tenía unas letras como las de la casita de “Feber” con las que escribía frases que no perduraban en el tiempo.
A pesar de no poder escribir, mi imaginación no paraba quieta y pedí una grabadora, en la que grababa cuentos inventados. Todavía recuerdo como si fuera hoy el primer día que escribí mis primeras líneas en un ordenador y pude ver como salía por la impresora. A mis nueve años, eso fue increíble.
Alrededor de los quince años, cuando tuve ordenador en mi casa empecé a escribir pequeños artículos sobre discapacidad que años después y gracias a una amiga, que me dio la idea de crear un blog, están cumpliendo su función. A mi me parecía una locura, además de no saber casi ni lo que era un blog.
Puedo asegurar que la escritura me ha aportado un montón de cosas: perderle el miedo al papel en blanco,  quizá sirva de desahogo, ya que puedo hacerlo sola y eso me da libertad para escribir lo que siento y, por supuesto, dar a conocer mi propia visión de la discapacidad, que es realmente mi gran motivación.

2 comentarios:

  1. Dicen que escribir constantemente en una especie de journal ayuda a conocerse asimismo y obtener soluciones a problemas personales ya que de alguna manera u otros nuestras idea se van ordenando. No lo he probado de manera constante, pero creo que lo haré :)

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