sábado, 21 de mayo de 2016

COACHING

Siempre me había llamado la atención eso del coaching, incluso había hecho un pequeño curso online, pero debo decir que nunca me convenció mucho.

Hace poco una persona que tiene que hacer prácticas me propone trabajar conmigo, lo que en principio fue un sí, más que nada por ayudarla. Creo que va a ser una oportunidad de crecimiento e incluso saneamiento personal para mí.
Porque a través de este proceso, yo me doy cuenta de lo que quiero y porque ella solo guía o aconseja, no impone y esto a mí me hace sentir realmente protagonista de mi propio proyecto y creo que me puede proporcionar herramientas para afrontar futuras situaciones, creo que también influye mi confianza en ella.
Pues bien, después de hacer un ejercicio llamado matriz de identidad, fui capaz de darme cuenta realmente de que tengo bien definida mi escala de valores, lógicamente hay algunos que chocan. Pero eso le pasa a todo el mundo, esto me ha confirmado algo que ya sabía: que soy una persona inteligente, aunque a veces esa inteligencia cause dolor, porque a veces mi entorno más cercano intenta cambiar mi escala de valores o, lo que es peor, dicen frases como: “basta que lo diga yo, para hacer lo contrario”, cuando para nada es así.
Desde aquí recomiendo a todas las personas con gran dependencia física hacer alguna sesión de coaching: tanto para ser conscientes de su propia identidad, como para sanarse emocionalmente. Además se pueden hacer por internet o incluso por teléfono, lo cual nos permite privacidad con el coach.             

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