domingo, 22 de septiembre de 2013

EL VALOR DE LA AMISTAD

El tema de la amistad lo he tocado en algún otro artículo, pero en este quiero hablar exclusivamente de ello.
Para las personas con algún tipo de discapacidad suele resultar mas difícil debido a que la sociedad se fija mucho en el físico, sobre todo en la época de la adolescencia que es cuando se da más importancia a ambas cosas: la amistad y el físico .
Donde más y mejores amigos/as suele encontrar la persona con discapacidad es en el instituto (si ha llegado). En mi caso todavía conservo y puedo decir que son grandes amigas a Esther y Patricia. Ellas fueron las primeras dos chicas con las que yo salí sin mi familia ni ninguna persona mayor que nos controlara. Fueron quizá las que me enseñaron a cuidar mi imagen aunque con esto no quiero decir que la familia no se preocupe por la imagen, pero se preocupan quizá de una forma protectora ya que siempre nos ven como niñas y, por ejemplo, al principio no entienden que te guste maquillarte. Ellas son las que me ayudan a hacerlo.
En otro sitio donde encuentras amigos es en las asociaciones, tanto con discapacidad como sin ella. Donde más amistades puedes encontrar es entre los voluntarios que, además de ayudarte en lo que necesites, muchas veces son tus cómplices, compartes con ellos tus inquietudes  y deseos. En ocasiones la amistad sigue aún cuando estas han dejado el voluntariado; un buen ejemplo de ello es mi gran amiga Laura: ella es solo una, pero aquí habría que mencionar alguna más.
Otra amistad muy especial y que apareció hace relativamente poco tiempo en comparación con las otras tres personas que menciono es Miguel Ricardo. Lo conocí haciendo el transporte al gimnasio. De las palabras que me dijo el primer día no me acuerdo,  pero sí de las del segundo: “¿cariño, qué me cuentas?” y yo, en lugar de tomármelo como unas palabras amables, lo primero que pasó por mi cabeza fue:   “éste me va a tratar como una cría, pues para el próximo día se va a enterar”. Por suerte, me equivoqué y en los días sucesivos empezamos a hablar de nuestras preocupaciones, nuestras ilusiones y nuestros miedos y a pesar de que bajo mi punto de vista él tiene un carácter fuerte, hay que conocerlo de cerca, es una persona muy sensible y cariñosa. Hoy en día seguimos manteniendo una gran amistad y, aunque apenas nos vemos, mantenemos el contacto a través de las redes sociales.
Este artículo intenta resaltar el valor de la amistad y de decir que muchas veces son los amigos los que nos ayudan a cumplir nuestros objetivos y nuestras metas y que es necesario tener relaciones fuera del ámbito familiar.    

  

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